Todos conocemos lugares que se dice “están salados”, ya que no importa que giro comercial se ubique, el resultado invariablemente es la quiebra del establecimiento, al igual podemos comprobar que cuando en una casa o departamento a sus habitantes anteriores les ha ido mal, ya sea económicamente, en la salud o emocionalmente (como un divorcio), esta historia se repite invariablemente, esto se debe a la “memoria de las paredes”, que son energías que provocan unas  frecuencias vibratorias a un nivel muy sutil, que quedan grabados en pisos, techos, muebles y el ser humano entra en resonancia con dichas frecuencias, repitiendo patrones de comportamiento. Utilizando los principios del Feng shui, seducción subliminal, radiestesia y el uso del Octágono Energético, se hace un estudio del espacio para lograr elevar el  nivel de frecuencia vibratoria, logrando con esto una mayor armonía entre sus habitantes.

Esto se recomienda cuando:

Ha notado cambios negativos desde que se cambió de casa u oficina, como:

• Mala salud ó problemas familiares.

• Cuando vaya a construir remodelar.

• Si desea vender una propiedad.

• Para hacer una inversión en un bien raíz.

• Cuando se tiene la oportunidad de elegir entre varias edificaciones.

• Si desea vender una propiedad.

• Cuando pese a lo que hacemos no logramos el resultado deseado.

• Cuando se detectan seres, espíritus o entidades en un inmueble.